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Principios de manejo y control de plagas

Las mayores plagas del mundo insectos, roedores y aves son lo animales que dan al hombre una batalla real por su supremacía. La naturaleza competitiva de la vida en la tierra es un hecho bien conocido, y la extensión en que los requerimientos de vida de las especies plaga coincidan con aquellos del hombre determinará la intensidad de la rivalidad entre ellos.

La salud, el bienestar, el confort, los bienes y la estética, son las razones que el ser humano valora y por los que lucha contra las plagas. En la contienda, el hombre utiliza el conocimiento que tiene sobre la anatomía de la plaga, su clasificación, su crecimiento, su desarrollo, su biología y su comportamiento, para adecuar su lucha contra las plagas.

El manejo de plagas puede ser definido como un sistema integrado de medidas preventivas y correctivas para mantener a las plagas lejos de causar problemas significativos.

En cualquier sistema de manejo de plagas estos objetivos deberán estar acompañados del más bajo costo posible, con un mínimo riesgo o daño al hombre y a los componentes de su medio ambiente.

Todas las especies de organismos vivientes tiene una habilidad inherente para reproducirse ellas mismas. Factores que tienden a limitar su habilidad reproductiva natural pueden ser nombrados como factores de control. La población de una especie particular en un sitio dado y al mismo tiempo es el resultado de la interacción entre estas dos fuerzas oponentes. El objetivo de un manejo efectivo de plagas consiste en la manipulación de los factores que limitan la reproducción y el potencial de sobrevivencia de cada plaga. Esto envuelve regularmente el uso de plaguicidas, pero cada vez más y más profesionales en manejo de plagas están prefiriendo el saneamiento como mecanismo de control.

La remoción de alimentos, el agua y el refugio de plagas tiene un impacto muy significativo en las poblaciones de plagas a controlar.

Y cuando se integran con un químico apropiado a estas medidas, un control a más largo plazo es posible.

Cada trabajo en el control de plagas debe analizarse por separado, siguiendo estos cinco pasos básico:

INSPECCION
IDENTIFICACIÓN
RECOMENDACIÓN
TRATAMIENTO (medidas no químicas y químicas para el manejo de plagas)
EVALUACION

La inspección es esencial para resolver problemas de plagas rápido y económicamente, y hay que realizar preguntas al cliente y examinar el sitio completamente, para así conocer la magnitud del problema. Durante la inspección el especialista en control de plagas debe buscar las áreas de refugio, humedad, calor y oscuridad, los cuales favorecen las infestaciones; los indicadores de comida y agua que son utilizados por la plaga nos pueden indicar el acceso de la infestación ( la entrada de comida, alcantarillas abiertas y posiblemente muchas otras ), así como la evidencia de la plaga ( como daños, excrementos, huellas, cambio de piel y los especimenes que se observen rondando ).

La inspección también le brinda al especialista una idea de las medidas de control que pueda o no tomar, las precauciones que deban tomarse para la seguridad mientras se efectúa el trabajo y el tiempo más adecuado para llevarse a cabo. La minuciosidad durante el examen visual que se realice es de gran importancia para poder contestar muchas de estas preguntas.

Una vez que se haya localizado la plaga, el profesional en el manejo de plagas debe de identificar categóricamente con el objeto de proceder. Muchas veces, la identificación debe de ser echa por los daños que se observen, las huellas , excrementos o cambios de piel. En cualquier caso la identificación de plaga debe ser exacta para asegurar el control efectivo.

Para realizar un examen completo del problema y proporcionar una recomendación de control apropiada es necesario identificar la plaga exacta.

Una vez que la plaga ha sido identificada, es mucho más fácil inspeccionar otras evidencias de infestación, áreas de refugio y los medios por los cuales logra entrar ésta. Sin embargo , para hacer esto, es necesario conocer los hábitos y biología de la plaga. Cuando la plaga no puede ser localizada la identificación deberá realizarse a través de los daños, huellas, heces fecales o pieles de la mudas. En cualquier caso, la identificación deberá de ser precisa para asegurar el éxito del control.

Las recomendaciones para eliminar el problema de la plaga deben hacerse solo después de que la inspección ha sido completa y los datos al respecto son conocidos. La recomendación no incluirá solamente lo que el profesional pueda hacer por el cliente, sino que también lo que el cliente pueda hacer en vías de eliminación de refugios, reparaciones de las instalaciones, saneamiento, etc,. Para hacer que el esfuerzo por controlar la plaga, sea exitoso y duradero. Al llegar a este punto, cualquier limitación de este trabajo en particular, debe ser explicada al cliente.

El tratamiento es el siguiente paso en la operación del manejo de las plagas. El tratamiento de saneamiento y eliminación de refugios, uso de trampas u otros materiales mecánicos para capturar o prevenir la entrada de las plagas, y cualquier otra actividad que sea utilizada para eliminar y prevenir la reinfestación con plagas deberá cubrirse por parte del cliente bajo la asesoría del profesional en el manejo de plagas. El tratamiento podrá involucrar el uso de plaguicidas proporcionadas por el profesional en el manejo de plagas. El plaguicida seleccionado deberá ser legal y apropiado para la situación de la plaga involucrada.

El paso final en el manejo de plagas urbanas es la evaluación. Los niveles de la población de la plaga deberán estar continuamente monitoreados, el cliente deberá estar suficientemente, informado de los métodos de saneamiento y como prevenir que nuevos programas de plaga puedan establecerse, y cualquier reinfestación de plagas pueda llegar a complicarse.

La sanidad es un concepto importante en lo relativo al control de muchas plagas urbanas. Desde el punto de vista del manejo de plagas, normalmente son las condiciones insalubres las que proveen alimento, refugio o rutas ocultas para el movimiento de la plaga. Las condiciones sanitarias tienen influencia respecto a qué especies de plagas estarán presentes, podrán establecerse y sostenerse ellas mismas. Al mejorar las condiciones sanitarias podemos controlar factores que impactarán a las poblaciones de plagas.

Los consumidores esperan productos alimenticios puros, que estén preparados, almacenados y servidos en un medio limpio, libre de plagas y de otros contaminantes.

La buena sanidad se refiere a los procedimientos que ayuden a cumplir estas expectativas. La inspección o vigilancia, pretende descubrir cualquier cosa que pueda causar o permitir contaminación o adulteración.

Es necesario considerar el producto desde que es materia prima hasta que el producto terminado ha llegado a las manos del consumidor. Los principios de inspección que se esbozan aquí aplicarán sin embargo, en todos los tipos de manejo, producción y almacenaje de alimentos.

El profesional en manejo de plagas debe estar alerta en cada nueva situación que se encuentre y aplicar estos principios en cada caso. Ninguna instrucción por detallada y abundante que sea puede sustituir el buen juicio. Los profesionales en el manejo de plagas deben establecer junto con los gerentes de las plantas las prioridades para contender las plagas, señalándoles las consecuencias potenciales sobre la salud, legales y financieras de las infestaciones.

La cooperación de la alta gerencia es esencial para poder obtener la cooperación del resto del personal de la planta. Es de extrema importancia revisar todo el plano de la planta junto con el gerente para que el controlador se familiarice completamente con todos los aspectos de la planta. Debe entrevistarse al gerente respecto de los aspectos históricos de inspecciones, problemas de citatorios con salubridad y todos los procedimientos de la planta incluyendo: inspecciones de materia prima; política sobre devolución de productos; inspecciones a vehículos; almacenaje y rotación de inventarios; almacenaje y disposición de bienes dañados; disposición de desechos; mantenimientos de la planta y todo lo demás que pueda afectar la sanidad de la planta y el manejo de plagas.

Tal revisión conjunta entre la gerencia de la planta y el controlador de plagas debe traducirse tanto en comunicación constante y escrita como en un manejo efectivo de plagas.

Las reglamentaciones establecen que las plantas de alimentos deben ( a través de la inspección o de otros medios ¨bitácora¨) producir la exclusión de plagas, mugre y otras suciedades que puedan ser fuente de contaminación para los alimentos.

Aún más, no se permitirán animales o aves distintas de las esenciales como materia prima en ninguna área de la planta. Se tomarán medidas efectivas para excluir a las plagas y para proteger de la contaminación dentro o sobre los alimentos originada por animales, aves y sabandijas.

Existen claras bases legales para sustanciar los esfuerzos para prevenir y / o eliminar las plagas dentro de una planta de alimentos.

La forma de abordar el manejo de plagas en plantas de alimentos debe sintonizar con los requerimientos legales y de los clientes a través de un enfoque de manejo integrado de plagas (MIP) que incluye el uso comprensivo de todos los métodos y materiales disponibles para el profesional en el manejo de plagas. La sanidad, el a prueba de insectos y roedores, las prácticas de almacenamiento adecuadas y el empleo tanto de herramientas químicas como no químicas para controlar plagas, hacen todo parte de un programa MIP.

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